25 de febrero de 2016

Sustratos y abonos

¿Qué sustrato y abono poner en mi huerto?


El sustrato es el soporte físico donde se sostiene la planta y se produce el desarrollo radicular. En el tenemos que tener en cuenta algunos parámetros como el PH, la porosidad y la retención de agua entre otros.
La mayoría de sustratos tienen un aporte nutritivo muy bajo de ahí que debamos añadir abonos que son los que darán el alimento a nuestras plantas.

Para la elección del sustrato tenéis un gran abanico de posibilidades. Hoy en día existen gran cantidad de sustratos ya mezclados y de calidad que nos darán buenos resultados. En las mezclas encontraréis turbas, fibra de coco, perlita, arlita, etc.

Los sustratos mas comunes están producidos a partir de fibra de coco o de turba. En ambos podréis encontrar el sello de ecológico ya que son productos naturales. Las turba se extrae de las turberas que necesita muuuchos años para regenerarse mientras que la fibra de coco se extrae de los desechos del aprovechamiento del coco por lo que si tenéis la posibilidad de utilizar este último el medio ambiente lo agradecerá.

El PH en el que se desarrollan bien la mayoría de las plantas es el neutro entre los valores 5,5 y 7, siendo el 0 muy ácido y el 14 muy básico o alcalino.

La porosidad es el espacio libre que queda entre la partículas sólidas. Una buena porosidad permite la circulación del aire en sustrato y la plantas lo agradecerán.

La retención de agua es la capacidad que tiene nuestro sustrato para absorber cierto volumen de agua en el riego. Con el aporte de abonos orgánicos como humus de lombriz o estiércoles ademas de añadir nutrientes obtendremos una mayor retención de agua.


Los abonos también tienen mucha diversidad desde los abonos químicos de síntesis (sales amoniacales, nitratos,....) a los abonos orgánicos  como estiércoles, compost, humus de lombriz, harina de sangre, guanos, etc.


                                 
                                             Humus de lombriz        Imagen Pixabay


  Os aconsejo el uso de estos últimos ya que además de los nutrientes aportan gran biodiversidad a vuestros sustratos lo que es muy conveniente para un desarrollo saludable de las plantas, ya que debemos entender el sustrato como un ente vivo donde conviven multitud de bacterias, hongos, fauna, etc.

 Si utilizáis estiércoles aseguraros de que estén bien curados ya que si son muy frescos hay plantas que no los tolerarán. Ojo con los fertilizantes procedentes del excremento de aves (guano, gallinaza, palomina) ya que la dosis a utilizar son muy bajas y corremos el riesgo de quemar las plantas. Un abono muy fácil de utilizar es el humus de lombriz ya que no hay riesgo de pasarnos con la dosis además de no tener mal olor.

Ojo con los abonos de liberación rápida ( se produce un aporte nutritivo en un breve espacio de tiempo) corréis el riesgo de achicharrar a las plantas, en cambio, los de lenta liberación (liberan los nutrientes de forma progresiva ) son mas previsibles.

 
Compost "casero"      Imagen Pixabay

Existen multitud de nutrientes para un buen desarrollo de las plantas. Pero para no alargar mas el artículo hablaremos de los imprescindibles que podréis ver en la descripción del abono como NPK (Nitrógeno, Fósforo y Potasio) siendo el primero el que mas necesitan los vegetales para el crecimiento y los segundos para el desarrollo de los frutos. Es importante que sigáis las instrucciones de los fabricantes para un aporte correcto de nutrientes.


Para concluir, mi consejo es que utilicéis abonos y sustratos orgánicos y si es posible ecológicos.

Si queréis hacer vosotros la mezcla un buen ejemplo sería

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